Garbanzal Las Montijas

Hace pocas fechas anunciábamos que por fin había llegado el momento: habían comenzado ayer las obras de acondicionamiento de la parcela del Garbanzal Las Montijas, que llevábamos esperando más de tres años. Pues bien, como seguramente much@s ya sabréis, las obras han sido paralizadas.
La razón reside en una iniciativa tomada por parte de la Asociación Carabanchel Historia y Patrimonio que, ante la posibilidad de dañar posibles restos arqueológicos en la zona, ha notificado a la Comunidad de Madrid la ejecución de las obras, que ha paralizado las mismas argumentando que el Ayuntamiento no había solicitado permiso a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.

La riqueza patrimonial de este entorno es bien conocida por gran parte del barrio y por la comunidad hortelana; no en vano la Asociación de Vecinos del Parque Eugenia de Montijo ha impulsado y participado en diversas actividades relacionadas con la puesta en valor del patrimonio histórico y cultural del barrio, como la propuesta de acondicionamiento integral del entorno del metro Eugenia de Montijo, presentada a la convocatoria de presupuestos participativos del Ayuntamiento de Madrid, o la organización de visitas y actividades de carácter educativo para niñ@s y adultos a la ermita y su entorno.

De forma particular, el Proyecto presentado al ayuntamiento para solicitar el otorgamiento de autorización para el uso de la parcela señala “la notable riqueza de elementos de elevada importancia histórica presentes en el ámbito próximo…… (ermita de Santa María de la Antigua, ….asentamiento de la villa romana de Carabanchel, ……, objeto hasta el momento de excavaciones parciales y poco sistemáticas

También señala que “cabe pensar en la probable existencia de restos arqueológicos en horizontes cuya profundidad sea suficiente para estimar que previsiblemente no sean afectados por la actividad del huerto. En este sentido, el hecho de que el sistema de cultivo sea el de bancales elevados minimiza en gran medida tal riesgo, aunque no pudiendo descartar por completo tal eventualidad

Indica igualmente que “Ya en el siglo XIX, Carabanchel figura en la primera hoja del Mapa Topográfico Nacional, en forma de reducidos núcleos de casas bajas, ….. El resto del territorio que lo rodea son tierras de labor, generalmente dedicadas a cultivos de viñedo y cereales. De hecho, buena parte de la primera mitad del pasado siglo XX los terrenos que circundan la parcela han continuado acogiendo cultivos y huertas.”

Hemos asistido en los últimos años, tras la paralización del proyecto de prolongación de la Vía Carpetana, tramo Nuestra Señora de la Luz-calle del Pingüino, y pasividad de la administración, a la degradación de estos terrenos, que sirven como superficie de aparcamiento para vehículos privados en los que se aprecian manchas de aceite de motor, muy probablemente debidas a cambios de lubricante o a escapes de los vehículos estacionados, así como a la presencia de ailantos, especie arbórea catalogada como exótica invasora, de elevada penetrabilidad en el suelo, estando documentado que puede dañar el alcantarillado y los cimientos de los edificios.

Como vecin@s, nuestro sentido de identidad y pertenencia al barrio nos invita a ser responsables y participar en el favorecimiento de espacios vecinales y la mejora de las zonas verdes de uso común en nuestro entorno, mediante la recuperación, custodia y cuidado (cultivo en bancales elevados, riego por goteo) de una zona degradada, baldía y en desuso para uso público.

En consecuencia, desde la Asociación de Vecinos del Parque Eugenia de Montijo, creemos que un huerto urbano comunitario es la respuesta a un amplio abanico de necesidades del barrio, y un campo abonado para germinar y madurar futuras iniciativas de sostenibilidad urbana, mejora de la calidad de vida, puesta en valor del patrimonio histórico y cultural, conciencia medioambiental, interculturalidad, etc., en nuestro barrio.

Nos encontramos en una situación de espera a la resolución de esta situación que dilata, una vez más, el inicio del huerto. Deseamos, por tanto, una pronta solución que compatibilice la preservación y puesta en valor del patrimonio cultural del barrio con la recuperación del paisaje agrícola de antaño y podamos volver a identificar el barrio con las huertas tradicionales, poniendo de nuevo un garbanzal en Carabanchel abierto a tod@s.

Os iremos informando de los contactos que mantengamos y, entre tanto, terminamos como siempre con un refrán hortelano: “San Isidro labrador, quita el agua y saca el sol

Salud