SALVAR EL ALMEZ

SALVAR EL ALMEZ
Hay una campaña de concienciación en la Colonia del Parque Eugenia de Montijo para «salvar el almez». Algunos de nosotros cuando hemos leído esta palabra, en realidad no sabíamos bien si se refería a un pájaro, a un animal marino, pero no, es un árbol. Un árbol autóctono de la Comunidad de Madrid.

Curiosamente, hay autores que afirman que el árbol que aparece en el escudo de Madrid no es un madroño ya que en esta zona no hubo madroños en abundancia, en cambio sí hubo profusión de un árbol llamado almez o lodón una especie autóctona del lugar que tiene frutos rojos al igual que el madroño. De hecho, hay una localidad de la Comunidad, Torrelones, donde aparece este árbol en su escudo.

¿Qué sabemos del almez? Almez viene del árabe al- máys, «árbol» pertenece al género Celtis y la especie australis. Es un árbol (ulmácea) del hemisferio Norte y nativo de la cuenca mediterránea y Europa central. Crece vigoroso y prospera en todos los terrenos y orientaciones, sobre todo en los ambientes un poco altos y frescos. Con los años llega a formar un árbol de ramaje tupido y de porte regular muy bien estructurado. Con la poda anual se le puede conservar la forma tupida en poca altura y provocar todos los años retoños nuevos de más de dos metros. Es de hoja caduca con un fruto pequeño rojo o negro comestible. Se multiplica por semilla, que tarda en germinar un año a dieciocho meses.

Nativo de la cuenca Mediterránea y Europa central, hasta altas latitudes. Naturalizado y/o cultivado en el resto del mundo.

El almez se utiliza en las ciudades como árbol ornamental en parques y jardines, y en alineación de calles por su tolerancia a la contaminación, como sucede en el Parque de las Cruces donde podemos encontrarnos con estos árboles que en época estival y tras varias olas de calor demandan agua y gracias a la iniciativa de la Mesa del Árbol de Carabanchel, se ha organizado una acción vecinal denominada “Proyecto almez” encaminada a salvar 70 almeces en una zona interior de este parque que está olvidada por la contrata privada de mantenimiento. La acción fue muy sencilla: quedar en la zona para regar todos los sábados del mes de agosto, además de otros cuidados. Se han unido a esta iniciativa nuestra asociación, Parque Eugenia de Montijo, la A.V. Alto de Carabanchel, la Asociación Trepa de Madrid y la plataforma C.H.P., donde acudimos semanalmente a regar y ¡hemos conseguido mantenerlos vivos.!